Las Vistas de Nuestro Despacho  

Una vez un amigo periodista, al que había pedido el favor de publicar un artículo sobre los objetivos de la Fundación FAG, me pidió el favor de, a cambio, hacerme una entrevista grabada sobre la vida de los pilotos. 

Todo fue normal y hablamos de los viajes, de la seguridad de los aviones, de la cantidad de instrumentos que tiene la cabina de un avión, de accidentes recientes, en fin, de lo que a cualquier persona se le puede ocurrir cuando se acerca a un avión o a un piloto...

         En un momento dado va y me pregunta: "¿Es cierto que los pilotos sois unos privilegiados?".

  El Arco Iris del Aviador

         Tuve esa misma rara sensación que se produce cuando se enciende una luz de aviso de fallo o surge un importante problema en el avión y piensas: ¡cielos, vaya lío!. Tomé la misma acción clara y determinante, de rápidos reflejos, segura e infalible, que se puede esperar de un piloto profesional, es decir: NO HACER NADA Y PENSAR.

        Esta forma de actuar la aprendí hace ya mucho tiempo, cuando era instructor de Paracaidismo Deportivo en Sevilla y los alumnos me preguntaban qué tenían que hacer si el paracaídas no se habría o fallaba y se estaban acercando al suelo a toda velocidad. La respuesta era siempre la misma: CALMA Y PIENSA PORQUE TIENES TODA LA VIDA PARA ACERTAR CON LO QUE TIENES QUE HACER.

        Pues no hice nada, pensé y respondí: "es cierto, somos unos privilegiados, las vistas que tiene nuestro "despacho" no las tiene nadie".

        Estas son algunas de las vistas de nuestro despacho:

      Cuando vemos este Arco Iris tenemos el privilegio añadido de que es un arco iris  personal y privado. Cada uno ve el suyo. Cuando lo puedas ver fíjate bien: el centro del arco iris está a la altura del avión desde donde lo estés mirando. Si estás sentado en los últimos asientos del avión verás el arco iris centrado en la cola de la sombra del avión; si estás sentado, o sentada, en las primeras filas del avión lo veras centrado  cerca del morro.

     Aquí hay otra foto. La calidad no es muy buena, pero son fotografía muy difíciles de hacer porque las nubes reflejan demasiada luz y si cierras el objetivo no se verá ni la sombra ni el arco iris.

El Delta del Río Ebro          En fin, me encantan, sí, somos unos privilegiados, aunque no puedo dejar de pensar en las vistas de los tripulantes de la Estación Espacial.
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