Los Parámetros del Miedo                  www.jaon.es

  "Varios meses trabajando contra la langosta en el desierto marroquí, demasiadas situaciones al límite, y, cuando todo acaba, este traslado: tres días dando saltos sobre pistas de arena usadas por el ejército de ese país, con una brújula como única ayuda."

El Autor, Juan Carlos, muy bien adaptado a las circunstancias.

 

          La temperatura en verde: presión de aceite y combustible: entre límites, velocidad: no sé, pero bastante menos que la que marca este aparato. este viento en cara es inoportuno.

         Parece que hay arena en suspensión; subiré un poco , rumbo 310º; lo mantendré. La visibilidad es cada vez peor. Debí calibrar mejor la brújula. La navegación en el desierto es fácil con buenos mapas; la orografía es escasa pero perfectamente definida, y es muy útil como referencia visual. Pero si no hay visibilidad nada de esto funciona. Podría virar a la izquierda e intentar cortar con la costa, hacia Cabo Jubi... No, si tuviera problemas de tiempo podría quedarme sin combustible sobre el mar hacia Fuerteventura. Mantendré rumbo. 

          Temperatura en arco amarillo. Sólo 45 minutos y estaremos en Cabo Jubi, y 50 minutos más y llegaremos a la isla. Habremos acabado esta aventura. 

 

Los "Grumman"

sobre el desierto de Marruecos.

 

          Varios meses trabajando contra la langosta en el desierto marroquí, demasiadas situaciones al límite, y, cuando todo acaba, este traslado: tres días dando saltos sobre pistas de arena usadas por el ejército de ese país, con una brújula como única ayuda. Todo ha ido bien, este es el último salto y el más fácil. No se puede complicar.

          Presión de combustible algo baja, seguramente debe estar algo sucio el filtro, al mínimo extraño te pondré la bomba auxiliar, y te prometo que te limpiaré el filtro cuando aterricemos.

           Viraré un poco a la izquierda para llagar antes a la costa. Todo será más fácil siguiéndola hasta llegar al cabo.

           Descenderé un poco más, casi no veo el suelo. La costa tiene que estar cerca, ya deberíamos estar sobre ella....Tienes que aguantar, el aire fresco te sentará bien.

         Temperatura: cerca del rojo. Hay demasiada arena en suspensión, pero si subimos perderemos las pocas referencias. Quisiera parar aquí mismo, poderme relajar, descansar un poco. Deberías poderte transformar en helicóptero y esperaríamos a que se calmara un poco el viento o, al menos, estudiaríamos una nueva estrategia.

          Autonomía: calculo que tengo para 01:40 minutos. Si no llego al cabo antes de 30 minutos andaré muy justo para cruzar. ¿Y si mejora la visibilidad?. Mejorará.

         Siento haberte metido en este lío, sabía que no estabas preparado para estos traslados, pero sácame de esta. La costa debe estar cerca. Si al menos supiera dónde estamos....pero he perdido todas las referencias.

         Temperatura en rojo. La arena ahí abajo parece dura: llevo agua y dátiles. Nos encontrarán. Siempre será mejor que caer al mar.

          ¿Qué me pasa?. ¿Estoy asustado?. Quizás esta situación me permita pensar demasiado y los parámetros del miedo se acercan demasiado al rojo, igual cuando me acercaba a la plaga de langosta. La nube tapaba el cielo y yo sólo podía esperar y pensar. Pero una vez dentro todo cambiaba, entraba en otra dimensión donde sólo podía actuar con mucha rapidez. Las decisiones se tomaban en tiempo pasado. El peligro no estaba cerca, estaba ahí y, sin embargo, mi instrumento del miedo estaba en verde: quizás la adrenalina tenga algo que ver con todo esto.

          -Fuerteventura para ECEDU, buenas tardes.

          No reciben, altura demasiado baja, pero no puedo subir más. Sueño con escuchar una voz en castellano, al menos me sentiría acompañado.

          ¡La costa. Veo la costa!. Ahora todo será más fácil. La seguiré hacia el norte, hasta llegar al cabo y, según la autonomía, decidiré si cruzar o tomar en la arena. esta ahí, veo el cabo. Vamos bien de tiempo. Cruzaremos.

          ¡El mar!. Mantendré rumbo de forma obsesiva. Ya no hay referencias. Bueno, antes tan poco, pero si no mejora la visibilidad no encontraremos la isla hasta que estemos prácticamente en la vertical. Tomaré altura, será más fácil mantener contacto radio y, si no hay algún problema sabrán de nosotros. Si no encuentro la isla no tendré autonomía para volver.

         El rumbo: ese es mi único trabajo ahora. Mantenerlo y esperar, ni siquiera los parámetros del motor tiene demasiada importancia. Simplemente, ya nada puede fallar.

        La visibilidad está mejorando y la temperatura de aceite se acerca ya al arco verde. Creo que alguien ha pensado que es mejor facilitarnos las cosas. Eso está bien.

        ¡La soledad!. Siempre pensé que volar sin compañía es una buena forma de sentirla y disfrutarla, pero esto supera en mucho lo que yo quisiera en estos momentos. Necesito oír a alguien, llenarme de olores y empapar de vida mis cinco sentidos.

         Situaciones límite. Siempre piensa que será la última vez que te verás metido en una, y ya ves. ¿Cuál será su atractivo?.

         -Fuerteventura para ECEDU, buenas tardes.

         -ECEDU, adelante para Fuerteventura.

         -ECEDU procedente del Sur de Marruecos con destino a su aeropuerto. Estimo el campo en 20 minutos.

         -Bienvenido a Fuerteventura Juan Carlos.

         -Vaya, ¿cómo sabes mi nombre?.

         -Soy Esteban, hermano de José Carlos, que hizo una campaña de contra incendios contigo. Te esperamos por aquí. Cuando tomes llámame, y si quieres, quédate en casa.

         -Gracias, así lo haré.

         Me gustaría haberme podido saltar las reglas de la fraseología y expresarle a este controlador cómo consiguió que los parámetros de la felicidad entraran en arco azul, muy por encima del verde, y cómo algo tan frío como un contacto radio me llenó de calor.

          Mi Grumman biplano y yo tomamos en Fuerteventura y me volví a empapar de vida. Mis poros se abrieron para no desperdiciar el más mínimo detalle. La música volvió a expresar mis sentimientos y el sonido de las hojas de los árboles movidas por el viento me hacía sentir tranquilo, de nuevo. Entre las muchas enseñanzas que aprendí en este vuelo, aprendí que las situaciones límites no son atractivas en sí, no las buscamos, pero nos muestran cuales son realmente nuestros parámetros, con unos márgenes muy superiores a los que esperamos atrofiados por un monótono y cómodo estilo de vida y nos recuerdan hasta qué punto amamos la vida.

          Quizás para esto nos ocurren situaciones límite de vez en cuando.

Texto y Fotos
Juan Carlos Gómez Verdugo.

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